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Reseñas

La Chulanga. Una mujer sin pudores registrados

Esta mujer/narradora se desnuda frente a los lectores; expone su libido sin vergüenza ni tapujos. Libertad que cifra gestos en alocución espontánea que conmueve por su certeza. Discurso en primera persona que puede descodificarse como suerte de una crónica de lo cotidiano: el sexo, el erotismo, el amor enaltecido, el deseo, la familia, la amistad… Madre soltera que asume su responsabilidad y se presenta frente a sus hijas en las extensiones desafiantes de su pasión a flor de piel. Texto placentero, cachondo, sin alardes retóricos y estructurado como un cuaderno de apuntes que, sin embargo, trenza confesiones atajando los terrenos de la novela. Una Catherine Millet entre nosotros despojada de cinismo y bañada de una ternura que nos atrapa. Su amiga Victoria cita a Sartre: “Ser libre no es hacer lo que uno desea, sino desear lo que uno puede hacer”. Postulado de esta chilanga que ha decidido convertirse en una auténtica Chulanga.

Carlos Olivares Baro

 


 

"Quince mil millones de años de evolución, no pueden estar equivocados. Hay que leer a La Chulanga".

Javier Valdés

 


 

"... los lugares no importan. Dondequiera que la Chulanga ha estado, queda un aroma de mujer sensual, el eco de sus pasos, el cálido frescor de sus piernas".

Agustín Cadena

 


 

"Camina ligero pero siempre firme. A veces trota; a veces aprieta el paso por la ciudad. Es la Chulanga, cuyo cuerpo festivo, desinhibido, nos dice: ¡Basta de dobles morales!, que tal si mejor desdoblamos el andar".

Lourdes Macluf

 


 

La frescura de Nora Emilia despierta celos entre los constreñidos y los puristas: La autora tiene la valentía de romper las normas. Al final los críticos son los lectores y el impacto que en ellos hace una Chulanga cómplice con la que unoinevitablemente se identifica en este caos deefeño".

Manuel Pino-Montano

 


 

Nora Emilia cuenta historias, da besos con sabor a canela, juega a ser niña, seduce a la noche, huele a manzana. Nora Emilia es mitad verdad y mitad fantasia.

Victoria Cerisola

 


 

La "Chulanga somos todas", con esta fraternal premisa, o mejor dicho, grito de guerra, Nora Emilia, más que invitar a todas las mexicanas, las embauca a vivir intensamente sin tapujos y a ser cómplice de sus propias travesuras.

Eduardo Gleason

 


 

La Chulanga invita a disfrutar la vida, el cuerpo de la ciudad, como el descubrimiento de la nueva caricia, de la emoción enédita, del sabor que nunca imaginamos que existiera. Optimista pero nunca ciega, lúcida pero abierta a la fantasía. derrotada pero nunca vencida, la Chulanga siempre tiene lugar para gritar este "Viva la vida" que la enorme Frida Kahlo enunciaba de sus duelos y quebrantos.

Dr. Vicente Quirarte